Muchas parejas casadas optan por el Testamento de Berlín, pero no siempre es la mejor solución e incluso puede acarrear desventajas económicas. ¿Cuándo podría ser mejor opción el Testamento de Sylt?
En la mayoría de los casos, los cónyuges desean garantizar la estabilidad financiera del cónyuge supérstite. Un método común para ello es el Testamento de Berlín, en el que el cónyuge supérstite hereda primero la totalidad del patrimonio, mientras que los hijos solo reciben su parte tras el fallecimiento de ambos progenitores.
Sin embargo, aunque el Testamento de Berlín está muy extendido, no es ideal para todas las parejas casadas y puede acarrear desventajas financieras. Por lo tanto, vale la pena considerar modelos alternativos como el Testamento de Sylt, afirma el abogado István Cocron, de CLLB Abogados.
¿Qué es exactamente el Testamento de Sylt?
El término «Testamento de Sylt» es relativamente nuevo, pero el principio jurídico subyacente se ha utilizado durante mucho tiempo. No es un término legalmente definido, sino un sinónimo de un tipo específico de testamento conjunto para parejas casadas. Similar al Testamento de Berlín, se refiere a la distribución de los bienes, pero con diferencias significativas.
A diferencia del Testamento de Berlín, donde el cónyuge supérstite recibe la herencia completa, el Testamento de Sylt permite que los hijos hereden tras el primer fallecimiento. El cónyuge puede seguir recibiendo provisiones, por ejemplo, mediante un legado o una donación de bienes.
¿Para quién es adecuado el Testamento de Sylt?
El Testamento de Sylt es ventajoso si el cónyuge supérstite ya no requiere garantías financieras. Dado que los bienes se transmiten directamente a los hijos, se evita una doble transferencia tras el fallecimiento del segundo progenitor.














